Dios me guarde la Vista...
Se dice que los cuentos, son historias que el propio autor se cuenta a si mismo. Saco la pesada máquina de escribir del fondo del armario y quitando la tapa se dispuso a escribir como antaño, un fajo de folios a su derecha, un corrector de esos que se llamaban tipex, algo caducado y solidificado a su izquierda y ahí estaba, dispuesto a iniciar su ópera prima, su novedoso alegato contra la tecnología, y de que mejor forma de criticar aquello que se odia, si no que ignorando su yugo opresor. -. Ummm, creo que falta tinta, va a ser un problema, es verdad, la última vez que compré tinta para máquina de escribir fue en el 1997, pero da igual, saldré un momento a buscar una a la papelería. El primer síntoma, fue no encontrar las lentillas por ninguna parte, recordaba haber comprado un par de cajas, de esa de uso diario, pero por no demorarse más, cogió unas pesadas y antiguas gafas de pasta, que guardaba en un cajón y salió al rellano de su piso. Al llamar al ascensor, se encontró el botón d...